Nos miramos durante unos cinco segundos en silencio. Por un
segundo me pareció que mi corazón se salía del lugar de lo feliz que estaba.
- ¡Hija! – dijo él observándome y abrazándome.
- Papá. – no pude
aguantar mis lágrimas.
Tantos años y al fin… había dado con él. El destino lo había
elegido.
Regresamos a casa. Al cabo de largos años la guerra acabó, y
así, mi padre volvió al hogar. Recuperé a mi familia. Entendí, que la familia
es lo más importante que hay en el mundo. Ellos nunca te fallarán. Siempre te
querrán. Siempre estarán contigo para todo.
- Quería daros una noticia. – dije yo en voz alta. Proseguí.
– Dani y yo vamos a tener un hijo.
Todos se quedaron con la boca abierta, y después se
contentaron. Qué gracia me hacia pensar que hace unos años estaba atada a un
tronco sin ninguna escapatoria, y ahora estaba con mi familia, mi marido y
estaba esperando a un hijo. Entonces, aprendí que NADA, es imposible ♥.
FIN. O NO...?
FIN. O NO...?
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